TRENZANDO

Somos contradictorias

El futuro no existe, el presente dura un segundo y el pasado empieza a ser ya amplio, variado y lleno de matices alegres y tristes. Cinco años de mi pasado se esconden en una gran caja de cartón que guardo debajo de la cama y que, cada día que pasa, se parece más a los monstruos que, cuando era pequeña, se escondían en ese mismo lugar y me obligaban a dormir con la luz del baño encendida.

 – Mamá, tengo miedo a la oscuridad.

– No, Marta, tienes miedo a lo que se oculta en ella.

Y es, también, lo que contiene la caja lo que me perturba. ¿Por qué? Es fácil.

“Somos lo que recordamos”. Valle Inclán.

Sin embargo, entre lo vivido y lo recordado, hay dos grandes transformaciones. La primera es consecuencia de que los recuerdos sean lenguaje. Al convertir los hechos en palabras, añadimos algo, nuestra sensibilidad, y tendemos a inventar, tergiversar y exagerar. A esto hay que sumar un segundo factor: el tiempo que casi todo lo olvida, sin distinguir entre lo bueno y lo malo, lo útil y lo superfluo. Si destapo la caja, mi catálogo de verdades subjetivas, verdades a medias y lagunas, que son los recuerdos, va a enfrentarse a la verdad objetiva, “pura y dura”. Verdad capturada en fotografías; descrita en entradas de conciertos, cartas y diarios; congelada en rosas secas o bebida en vasos que guardaba en lo que podría haber sido un síndrome de Diógenes, pero que se curó con el desamor.

Por otro lado, me excita abrir mi propia caja de Pandora. Siento la misma curiosidad que los espectadores ante el telón de un teatro, minutos antes de empezar la función. Si les observas con un poco de atención, puedes ver su fascinación por lo que está pasando detrás, por las luces y movimientos que se perciben y por el secreto que está a punto de desvelarse. ¿Qué pasará? ¿Qué misterios habrá?  ¿Reirán o llorarán?

Y, así,  entre abrirla y no abrirla…; tirarla y no tirarla…; que sí, que no… llevo un año en una tensión insostenible. Una tensión que, como la sonrisa de la Monalisa es, la mejor definición de los contrastes que dominan la vida de una mujer porque las mujeres somos una mezcla de cualidades: a la vez duras y tiernas, espirituales y terrenales, inocentes y sexuales, decididas e inseguras… Es más, lo mínimo que se le puede pedir a una mujer es que sea contradictoria. Y pobre el hombre que no entienda esto porque nunca podrá amar a ninguna.

36 comentarios el “Somos contradictorias

  1. asaval
    5 marzo, 2013

    Paradojas existenciales decía un profesor mío.
    Podéis pedir amor pero no pidáis comprensión.🙂

    • Trenzando
      5 marzo, 2013

      Pedimos amor pero también damos! Y, normalmente, más de lo que recibimos. Gracias por el comentario!

  2. casildasecasa
    5 marzo, 2013

    Tengo mi propia caja. Se de lo que hablas. Fántastica última frase.

  3. @davidmartinezg
    5 marzo, 2013

    Fantástico último párrafo. Tiene su gracia que fuera un gay como Wilde quien nos empezara a descubrir todo esto (“Las mujeres han sido hechas para ser amadas, no para ser comprendidas”).

    • Antonio Rodilla
      5 marzo, 2013

      Los más paradójico de eso es que Wilde no hiciera ninguna de las dos cosas.

      • Trenzando
        5 marzo, 2013

        Lo más paradójico es que los hombres gays conozcan mejor a las mujeres que los heterosexuales.

        Me habéis dejado pensando ¿Nuestro Wilde, salvando las distancias, sería Gala?

      • Antonio Rodilla
        5 marzo, 2013

        Lo primero me parece un cliché estandarizado. Lo segundo, la distancia es tan enorme, que no puedo ni compararlo.

      • @davidmartinezg
        5 marzo, 2013

        Eh, hay heterosexuales que las conocen de maravilla, como Allen. Más que Gala (muchas distancias habría que salvar) veo a Lorca en ese papel, ¿no?

      • Trenzando
        5 marzo, 2013

        Puede ser. Ha cruzado por mi mente el nombre de Jaime Bayly pero descartado.

  4. P*
    5 marzo, 2013

    El eterno debate entre lo que quieres y lo que necesitas.

    Esa es mi única contradicción. Y qué contradicción.

    • Trenzando
      5 marzo, 2013

      Si lo que quieres no es lo que necesitas, mal vamos. La gran lucha es entre lo que eres y lo que quieres ser. La superación esa es nuestra gran batalla.

  5. Antonio Rodilla
    5 marzo, 2013

    El ser humano es pura contradicción. Aunque no nos guste reconocerlo. Luchamos por una coherencia que no tenemos. En ese sentido es como los recuerdos, que los llenamos de imaginación para dar coherencia a los retales de la memoria.

    • Trenzando
      5 marzo, 2013

      Definición de memoria para el Diccionario del perro:

      Capacidad del hombre de acumular, interpretar y anudar monótonos y, en principio, incoherentes “ahoras”; de la que resulta nuestra biografía personal que es como un espejo, en el que a veces nos miramos con gozo y otras veces con lástima.

      • Antonio Rodilla
        5 marzo, 2013

        Exactamente. Incoherencia pura y dura. Perroantonio es muy sabio🙂

      • Trenzando
        5 marzo, 2013

        Que es mía!

      • Antonio Rodilla
        5 marzo, 2013

        ¡Coño! jajaja ¡Muy sabia tú! Aunque ya lo sabía😉

  6. Lodeciamiabuela
    5 marzo, 2013

    como decía mi abuela: a las mujeres no hay que entenderlas, hay que quererlas. Y la vida me rodeó de mujeres a las que nunca he entendido pero he querido hasta morir.

    • Antonio Rodilla
      5 marzo, 2013

      Sabia abuela. Creo que hasta ha habido suicidios colectivos de sectas dedicadas a intentar entender a las mujeres.

      • Trenzando
        5 marzo, 2013

        Menos mal que para conservar la especie no tenéis que entendernos.

      • Antonio Rodilla
        5 marzo, 2013

        Y viceversa.

      • Lodeciamiabuela
        5 marzo, 2013

        si a esas vamos, para conservar la especie, no hace falta ni quererlas…y viceversa

      • Antonio Rodilla
        5 marzo, 2013

        Ahí le has dao.

      • Trenzando
        5 marzo, 2013

        Estáis equivocados. El amor es algo que está en nuestros genes, en nuestra naturaleza por razones de supervivencia: es necesaria la unión de los progenitores durante la gestación y los primeros meses de vida de la cría humana para que esta salga a delante.

      • Antonio Rodilla
        5 marzo, 2013

        Sacar adelante a una cría necesita (y no siempre) de compromiso de las dos partes, pero no de amor entre las partes.

      • Trenzando
        5 marzo, 2013

        Lo que antes he dicho se lo leí a la bióloga- antropóloga Helen Fisher‘s en “We Love: The Nature and Chemistry of Romantic Love”. Pienso que es lógico. El amor es el compromiso más fuerte (e irracional) que existe.

      • Antonio Rodilla
        5 marzo, 2013

        El amor y el odio. Pero los grupos más antiguos no se centraban en ninguno de ellos cuando estaban concentrados, sobre todo, en la supervivencia. Y para ello, establecieron roles que la propia naturaleza les daba.

      • Trenzando
        5 marzo, 2013

        El odio es la otra cara de la moneda pero es mejor que no se mezcle con los vástagos . Sólo hay que ver los procesos de divorcio donde, en muchos casos, las ansias de venganza de los cónyuges priman sobre el bien de los hijos.

        Y respecto a lo segundo. No estoy de acuerdo. El amor es tan antiguo como el hombre. Mira el arte egipcio o griego del Neolítico🙂

  7. Lodeciamiabuela
    5 marzo, 2013

    Y hablando de contradicciones: antes yo era muy contradictorio, ahora estoy seguro de que ya no lo soy. Lo mismo me pasaba con la indecisión, antes era muy indeciso y ahora no estoy tan seguro. Y así los días, con sol y con lluvia.

    • Miguel
      6 marzo, 2013

      Jajaja… muy bueno… yo me lo sabía así: yo antes era muy soberbio… pero ahora soy perfecto.

      • Lodeciamiabuela
        5 abril, 2013

        ¿tú también? jajaja… pues ya somos 2

  8. Miguel
    6 marzo, 2013

    Cajas, cajas… yo tengo tres de zapatos, sobre todo llenas de fotos, cartas, y entradas… y ni en broma las tiraría. Son parte de mí, es mi pasado, para bien o para mal. Darse un paseo por ahí de vez en cuando no hace ningun daño. Pero sí, el sentimiento agridulce es tal y como lo describes :-S

    • Trenzando
      6 marzo, 2013

      Son nuestra caja de bombones que, como decía la madre de Forrest Gump, nunca sabes qué te va a tocar. Hay recuerdos dulces y otros amargos. Pero, sí, concuerdo. Hay que conservarlos todos.

  9. Carlos
    17 marzo, 2013

    Todos somos contradictorios. No sólo las mujeres. Si no lo fuéramos, seríamos máquinas programadas como en Matrix.

    Quema ya la caja. Da la sensación de que la necesitas demasiado.

    • Trenzando
      24 marzo, 2013

      No la necesito. Ya no me sirve de nada como tampoco las carpetas y los cuadernos llenos de apuntes de la carrera, pero es muchísimo el esfuerzo asociados con ellos y me resisto a tirarlos.

  10. Pingback: Somos contradictorias sin remedio… | Anette Grenier

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Esta entrada fue publicada el 5 marzo, 2013 por en Sin categoría.
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