TRENZANDO

50 sombras muy poco eróticas

 AVISO: Spoilers. Contiene imágenes y lenguaje adulto.

La palabra no es más que un ruido y los libros nada más que papel. Paul Claudel.

Pero tienen una influencia peligrosa sobre nosotros. Nos hacen identificarnos con el héroe o la heroína, nos provocan sensaciones positivas y negativas, nos plantean preguntas y, a veces, tomamos decisiones arriesgadas, como cambiar de trabajo, después de leerlos. Hoy mismo ha saltado la noticia de que una mujer ha fallecido imitando los juegos eróticos de “Cincuenta sombras de Grey”. Hay que tener mucho cuidado con lo que se lee y con el “lo leí en un libro”. Como comenta Josep Lapidario, en un genial artículo para la revista Norman Jean, lo primero que necesita una sadomasoquista es un buen botiquín. 

50 sombras2

Confieso que yo también he leído la trilogía de E.L.James. ¿Por qué? Me es tan difícil de explicar como por qué amé a una persona a la que ya no quiero o cómo funciona Twitter a un novato en esta esta red social. Me recordó a las novelas románticas de Barbara Calandrar. Christian Grey, chico guapo y rico con una infancia desgraciada, conoce casualmente a Anastasia Steel, chica dulce y virgen que acaba de graduarse. Él propone firmar un contrato de sumisión en el que se mezclan normas tan elementales como “hacer cinco comidas al día” o “dormir ocho horas” con fustas, vibradores, esposas y látigos. Ella acepta tácitamente y comienzan un romance que acaba en boda y embarazo. ¿Os imagináis un final así para el Kamasutra? Imposible.

Obviamente, esta trama no da para tres libros de miles de páginas. Así que la autora recurre a otros personajes, igual de estereotipados, como son José Rodríguez, el mejor amigo de Anastasia, que intenta besarla en cuanto ella se emborracha; o Katherine, su compañera de piso, que se enamora del hermano de Grey. Las familias políticas de los dos protagonistas, a diferencia de las reales, no molestan demasiado. Los antagonistas son una ex sumisa y Jack Hide, el eterno enemigo de Christian Grey. También abundan los lugares comunes desde los edificios de oficinas en Seattle o Nueva York hasta una luna de miel por Europa o las lujosas escapadas de ski a Aspen.

¿Por qué un libro tan poco original ha sido el más vendido de 2012 y su película ha creado más expectación que la segunda parte de El Padrino? 1) Habla de sexo. Todo el mundo quiere sexo. 2) Habla de amor. Todo el mundo quiere amor y 3) Es un libro fácil. No todo el mundo puede leer a Joyce.

¿Machista? ¿El Observatorio de la Mujer quiere denunciarlo por falócrata? ¡Qué ridículo! Ha conseguido que determinadas mujeres cojan un libro por primera vez y, además, que no tengan que esconderse debajo de las sábanas para leerlo. Pueden abrirlo tranquilamente en la oficina que él único comentario que recibirán será “Yo ya lo he leído” o “Estoy apunto de leerlo”.

Igual de ridículo es el hecho de que toda una generación de mujeres, que no han recibido un azote de sus padres en su vida, sueñe con los azotes de Christian Grey. ¿Dónde está este hombre? se pregunta una amiga. Ni lo sé, ni me importa. Si me gustaron alguna vez los canallas irresistibles, fue cuando tenía diecisiete años. Son hombres poco recomendables a los que acabas salvando de sus propios demonios. ¡Qué pereza!

6 comentarios el “50 sombras muy poco eróticas

  1. OdBP
    30 enero, 2013

    buenísimo, estoy totalmente de acuerdo contigo. Y también caí, lectura fácil, absurda y de muy poca calidad pero eso sí, pegadiza. En cuanto a donde esta ese hombre, como tu dices, ni lo se ni me importa.

    • Trenzando
      30 enero, 2013

      Los malotes no están de moda.

      Gracias por el comentario🙂

  2. Aitana LM (@ordenadodsastre)
    16 febrero, 2013

    Jajaja, buenísimo. Yo no pude pasar del primer libro. Me pareció que, además de no tener ni pies ni cabeza, estaba mal escrito.
    Pero bueno, si ha servido para que gente que no había cogido nunca un libro, lea, aunque sea por el morbo, bienvenido sea.

  3. Pingback: Hay “golfos” que NO y punto. | Psicólogo en Valencia.

  4. aventurer@sentimental
    30 mayo, 2013

    Creo que lo que a mí me enganchó fue el “estilo de vida”. Pensar que puedes tener todo lo económico al alcance de tu mano. Al principio parecía que las cesiones que hacía cada parte de la pareja eran interesantes, pero (¡menudo spoiler!, pero ya lo has contado tú) el momento boda y ya no digamos embarazoS, acabó de matarme. Ya puestos, echo en falta al perro, para completar el prototipo de familia feliz americana de los años 50. Demasiado rancio todo. En cuanto a las escenas de sexo, les falta frescura en el relato… claro que los he leído en español y, si ya se ve que la escritora deja bastante que desear, las traductoras ayudaron (y mucho) a rebajar la calidad del relato. Total. Había que leerlo para poder opinar, pero sigo buscando un libro acerca de relaciones que me abra la mente en algún sentido. Para sexo, sigue pareciéndome más real, descriptivo y desde luego con una calidad de redacción brutal Las Edades de Lulú, de Almudena Grandes.

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Esta entrada fue publicada en 28 enero, 2013 por en Sin categoría y etiquetada con , , .
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